Sociología de un Oxxo
Si bien, el progreso ha llegado a niveles que, en mi
infancia, jamás pensé en llegar a observar, los Oxxo’s entran como ese enlace
que une lo rudimentario de la tienda de abarrotes de la esquina de cualquier
colonia popular al futuro de los depósitos bancarios, recargas de saldo a
teléfonos de prepago etc. Si uno entra a
cualquier OXXO, sabe que existe una serie de sucesos, personajes y situaciones
que solamente dentro de estos lugares puede ocurrir. Para hablar de lo primero y lo segundo citado,
voy a exponer aquí una situación que ocurrió hace pocas horas de redactar esto:
Entré al autoservicio del que hablamos de manera tranquila y
“empujando” la puerta como me lo recomendaba la señalética de la puerta
(Gracias a todos los dioses que permanecen en el Panteón Azteca estaba en lo
correcto y no se tenía que jalar cuando decía “empujar”). En la caja se
encontraba un joven de cabellos parados, el típico uniforme de bata roja con
mangas amarillas, colores sumamente espantosos y que solo incentivan a que la
gente se vuelve loca con esos pinches colores, lo cual puede explicar un poco
los altos índices de asalto y robo que sufren. Al dirigirme hacia los
refrigeradores que guardan bebidas, observé a una señora mayor con el uniforme
del autoservicio, otro joven que bien pudiera ser hermano del cajero y otro
señor de lentes, pantalón de vestir y suéter de hombre mayor de los 80’s. Entre los tres veían los precios de algunos
productos que estaban en el refrigerador como buscando la cura contra el cáncer.
Tomé el producto que iba a comprar y en ese instante la señora mayor uniformada
dijo:
-Ah, ¡Ya! Lo que pasó fue que pusieron el precio de las
sodas en lugar del precio del café helado-
Aquí comienza uno de los sucesos más comunes de estos
autoservicios. El exceso de empleados. Si uno llega comúnmente a uno de estos
autoservicios, va observar a un promedio de 3 empleados. 2 en la caja y otro
dentro del mismo. El que está afuera de la caja está viendo como su vida se fue
al carajo porque su carrera se truncó, se casó, sus hijos lo maltratan, etc. Una
persona dentro de sus cavilaciones y juicios mentales, obviamente no está
trabajando. Huelga a decir que se
encuentra en calidad de bulto.
Para los personajes restantes que se encuentran en la caja,
cuando uno se acerca a pagar, entra una función esencial de estos autoservicios.
Tener dos cajas y utilizar uno. De esta manera el que se encuentra en
cualquiera de las cajas dice: “EN LA OTRA CAJA LE COBRAN JOVEN”: Una función
esencial, desde el punto de visto que está muy cabrón que a uno le cobren desde
una caja que tal vez este apagada. La
cajera cobra y punto. Y se le asalta de manera brusca e intempestiva:
-¿Gusta redondear sus centavos?-
En primer lugar, los centavos nunca han sido redondos. Más
bien, nunca han sido perfectamente redondos, siempre tienen un lado un poco
plano, lo cual implica un arduo trabajo en redondearlos En segundo lugar, si
uno dice que no, y te tiene que devolver de cambio 45 centavos, tal vez la cajera
explote debido a que a nadie le pide los centavos. Y peor aún, no sabe que
existen monedas de cinco centavos. Por
lo cual, digan “Si”, por salud mental de todos.
No vaya a pasar que salga uno con sesos de cajero o cajera de Oxxo.
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